Actitudes, reclamos y actuaciones que llevan al deterioro del fútbol argentino

Posted on septiembre 6, 2011

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Seguramente, para quienes ansían ver un fútbol argentino mejor jugado y con futbolistas de mayor jerarquía, observar un partido del Torneo Apertura 2011 termina resultando un verdadero martirio. Tal como dicen los protagonistas, se hace imposible disfrutar de espectáculos atrayentes para la vista. La fecha número cinco del campeonato así lo certifica.

Al término de los diez encuentros, tan solo se marcaron 13 tantos, una cifra irrisoria si se tiene en cuenta que para que una jornada termine siendo rica en cuanto a cantidad de anotaciones, se deben convertir no menos de 20 0 25. Aunque lo más preocupante no resulta la escasa capacidad para quebrar las vallas, sino la escasez de juego e ideas que ya es moneda corriente en la gran mayoría de los equipos.

Quizá, la excepción a la regla sean dos clubes que han plasmado en el primer tramo del certamen una propuesta audaz. Atlético y Rafaela construyen sus sueños de gloria a partir de un esquema que no parece ser del todo ofensivo, pero que termina siéndolo a partir del desdoblamiento y la llegada de la gran mayoría de sus volantes. Boca cuenta con intérpretes capaces de proponer algo mejor, pero la ausencia de Juan Román Riquelme le ha quitado pausa, serenidad y capacidad para el último toque; Además, sus delanteros no han estado finos ante una defensa endeble como la de Independiente: desperdiciaron no menos de cinco oportunidades concretas de gol.

A la pobreza para jugar, se suman las excusas inusitadas de algunos protagonistas. Emanuel Gigliotti se quejó vía Twitter del esquema que desarrolló Belgrano en el Nuevo Gasómetro, pero olvidó que su San Lorenzo hizo algo similar en La Bombonera ante Boca.

Diego Simeone abrió el debate al expresar un pensamiento acerca de la realidad del fútbol argentino. El entrenador dijo que, ante la falta de espacios y la abundancia de presiones, se hace imposible jugar bien. Su Racing cumplió a la perfección con su concepto. Ante la ausencia de Teófilo Gutiérrez, no contó con oportunidades para marcar ante All Boys. No obstante, la vuelta de Giovanni Moreno le abre una luz de esperanza.

Los protagonistas ajenos al juego tampoco se esfuerzan demasiado por modificar la tendencia. No se entiende como las autoridades de San Martín de San Juan aceptan jugar en un estadio Hilario Sánchez coqueto en sus instalaciones, pero con un campo de juego en condiciones impresentables.

Son actitudes como estas la que llevan al fútbol argentino a transformarse en un espectáculo mediocre y de escasa atracción para el resto del mundo. Tan solo quedan unos pocos futbolistas que superan la media, algún que otro equipo que intenta, el aliento incondicional de la gente que siempre paga su entrada, y poco más.

 

LOS DESTACADOS DE LA FECHA 4

El mejor futbolista de la fecha: Guillermo Sara (Atlético Rafaela).

El peor futbolista de la fecha: Juan Pablo Cárdenas (Unión)

El gol más lindo: Mario Regueiro (Lanús) a Estudiantes.

La patada más artera: Facundo Parra (Independiente) a Rolando Schiavi (Boca).

La curiosidad: Julio Falcioni llegó a los 15 partidos sin derrotas como técnico de Boca, e igualó la marca que ostentaba cuando dirigía a Banfield. Sin embargo, con el conjunto del Sur obtuvo una mayor cantidad de victorias (10).

La burrada: Agustín Orión (Boca) pifió el pase tras una devolución larga de Somoza y le sirvió el gol a Marco Pérez, quien terminó desperdiciando la oportunidad al rematar débil y al cuerpo del arquero.

El mejor entrenador: Carlos Trullet (Atlético Rafaela).

El mejor equipo de la fecha: Lanús

El peor equipo de la fecha: Banfield

El encuentro más entretenido: Olimpo 2-1 Vélez Sarsfield

El partido más pobre: All Boys 0-0 Racing.

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